José Alemán: “Existe una gran diferencia a nivel salarial, siendo mucho mejor aquí en España que en Italia”

José Alemán: “Existe una gran diferencia a nivel salarial, siendo mucho mejor aquí en España que en Italia”

1-¿Cuáles fueron los pasos que siguió para trabajar en el extranjero?

Durante el último año de carrera ya se organizaron una serie de charlas en las que se nos explicaron distintas opciones y ofertas existentes para trabajar en el extranjero. Todo esto fue organizado por el mismo INEM a través de un programa interno llamado EURES, el cual está elaborado con el propósito de fomentar el intercambio de trabajadores a nivel europeo. Así pues, cuando decidí ir a trabajar al extranjero me puse en contacto con el representante del INEM que se encargaba de dicho proyecto, quien me informó de una convocatoria de hospitales italianos que buscaban enfermeros. Para poder ser aceptado tuve que realizar una entrevista previa en Madrid en la que se presentaron cerca de 150 enfermeros de toda España. De esta convocatoria salieron elegidos tan solo a 25 y, afortunadamente, yo me encontraba entre ellos junto a otros dos enfermeros canarios. A partir de aquí los directores del proyecto nos informaban vía e-mail de los pasos a seguir: fecha en la comenzaríamos a trabajar, lugar, etc… Una vez allí, los organizadores del proyecto se encargaron prácticamente de todo: tramitaron la documentación necesaria para inscribirnos en el colegio oficial de enfermería, nos dieron un curso intensivo de italiano y nos acomodaron en una residencia. He de decir que el alojamiento ya estaba “pactado” desde que realizamos la entrevista en Madrid. Sin embargo, aunque se nos había mostrado cómo era el lugar en el que íbamos a residir, cuando llegó la hora de instalarnos vimos que había algunas deficiencias que no se nos habían comentado en Madrid. Dichos problemas se fueron solventando poco a poco pero, pese a ello, transcurrido un periodo de tiempo, todos decidimos buscar apartamentos e irnos de la residencia.

2-¿Se adecuaba la retribución con el nivel de vida del país? Proporcionalmente, ¿era mayor o menor que el que habitualmente se recibe en España?

Una de las grandes diferencias existentes entre la enfermería española y la italiana, aparte del campo de actuación, es la retributiva. Existe una gran diferencia a nivel salarial, siendo mucho mejor aquí en España que en Italia. Así, en Italia tenía un sueldo aproximado de 1.200-1.300 euros que variaban en función de las noches y festivos que realizaba. Además, si hiciésemos una comparación entre niveles de vida podemos decir que la italiana es mucho más exigente. Personalmente lo sentía en múltiples apartados: desde hacer la compra en el supermercado hasta el pago de un alquiler (un piso para 4 personas costaba unos 1.500-1.600 €/mes)

3- ¿Qué categoría profesional tenía en el trabajo? ¿Realizaba funciones sanitarias similares a las que se suelen desarrollar en nuestro sistema sanitario?

El trabajo desarrollado es similar aunque en determinados apartados existen grandes diferencias. En mi caso, (que no es el de todos los 25 enfermeros que estuvimos allí) estuve en una unidad en la que se trabajaba por tareas. Así, en función del día, realizabas una determinada actividad u otra. Por ejemplo, había días en los que te encargabas tan solo de aspectos burocráticos tales como la organización de altas, ingresos y traslados. Otros días, sin embargo, te encargabas de aspectos que desde mi punto de vista eran mucho más importantes como el baño del paciente, administración de la medicación, curas, etc. No obstante, tengo que resaltar que el campo de actuación enfermero es algo más limitado ya que determinadas técnicas eran realizadas exclusivamente por el médico (por ejemplo la extracción de sangre para una gasometría arterial o la realización de determinadas curas).

4-¿Se sintieron valorados como profesionales por su equipo de trabajo y por la propia sociedad de ese país?  

Personalmente, a nivel laboral, siempre me sentí bastante valorado.  Según lo que me comentaron mis compañeros, en Italia la Enfermería, como disciplina Universitaria, se había implantado desde hacía relativamente poco tiempo (si no me equivoco, la primera promoción universitaria era del año 95 / 96) y este hecho provocaba que la nueva generación  de enfermeros tuviese una preparación más adecuada.  En relación a nosotros, los enfermeros italianos ya sabían que nuestra preparación era universitaria y que además teníamos un campo de actuación mayor por lo que su visión hacia nosotros era bastante positiva. Además, valoraban muchísimo el hecho de que fuésemos críticos con el sistema y estuviésemos constantemente buscando formas alternativas para mejorar las cosas.
Sin embargo, por otra parte socialmente sí que nuestra labor está infravalorada. Para muchos, el querer ser “infermiere” no es un objetivo muy común. Así pues, valoran muchísimo al personal médico (a veces creo que de manera desproporcionada) pero no destacan la importancia del trabajo enfermero. No obstante, creo que esta mentalidad va a ir cambiando con el paso del tiempo ya que los enfermeros italianos, gracias a la educación universitaria, irán poco a poco desarrollando su actividad independiente mucho mejor. Con todo ésto,  lo que se conseguirá en mi opinión es una mejora de nuestro trabajo específico, hecho que conllevará de forma paralela una mejor visión de nuestro colectivo hacia la sociedad.